La mayoría rechaza un pacto entre PSOE, Podemos y los nacionalistas

La mayoría rechaza un pacto entre PSOE, Podemos y los nacionalistas

Los españoles no están satisfechos con el resultado de las elecciones del pasado 20 de diciembre, constatan la inestabilidad política que ha generado el recuento final de las papeletas para elegir a los representantes en el Congreso y el Senado y, a pesar de ello, no quieren volver a tener una cita con las urnas a corto plazo. Son las principales conclusiones que se desprenden de un sondeo de NC Report para LA RAZÓN cuando se cumple justo una semana de unos comicios que se han saldado con un Parlamento tan fragmentado que parece abocado a una política de pactos.

Recordemos que el PP ganó las elecciones al obtener 123 escaños, un resultado insuficiente para gobernar, por lo que necesitaría la abstención o el voto a favor de los socialistas en su investidura, dado que Ciudadanos ya mostró su disposición a abstenerse en una segunda vuelta.

El PSOE quedó segundo con 90 escaños y Podemos tercero con sus diversas marcas (69), mientras que Ciudadanos logró 40 parlamentarios. La mayoría absoluta del Congreso está en 176 diputados. PP más Ciudadanos suman 163; PSOE y Podemos, 159, pero si Izquierda Unida (con sus 2 votos) o alguno de los partidos periféricos (ERC y sus 9, Democracia y Libertad con 8 o Bildu y sus 2 representantes) vota también de manera favorable a la investidura socialista, podría formarse un Gobierno de izquierdas.

Ambas coaliciones –sobre el papel, puesto que su viabilidad se antoja complicada– quedarían lejos de la mayoría absoluta. Ante esta situación, Mariano Rajoy, líder del PP, anunció que intentaría formar Gobierno y Pedro Sánchez admitía que debía ser el hasta ahora presidente quien lo intentara, abriendo así la incertidumbre sobre el futuro Gobierno.

Con este escenario, el 39 por ciento de los encuestados considera mal o muy mal el desenlace de las votaciones, mientras que un 30,2 lo valora positivamente y un 20,3 por ciento lo estima regular. En consecuencia, un 40,8 por ciento de los ciudadanos se siente defraudado con la conclusión de la jornada electoral; un 30,6 está satisfecho y un 17,3 por ciento lo considera regular.

La decepción por la situación de ingobernabilidad del país es patente para un 43,7 por ciento de los españoles, mientras que un 42,2 piensa que finalmente podrá llegarse a un acuerdo pese al desigual saldo de actas a repartir en la Cámara Baja.

Sin embargo, la mayoría –un 50,2 por ciento– cree que no sería bueno repetir la cita con los colegios electorales, circunstancia que desearía un 35,4.

Llegados a este punto, si no se desea volver a votar la única solución es un pacto, la palabra de moda desde las elecciones municipales y autonómicas del pasado mes de mayo. En este caso, un entendimiento entre PP, PSOE y Ciudadanos sería el más deseable para un 29 por ciento de los encuestados, una alianza que no se ha planteado de forma mayoritaria hasta ahora.

Algo menos, un 26 por ciento, optaría por un acuerdo entre los socialistas, Podemos y los partidos nacionalistas, un pacto que tiene en vilo al PSOE, cuyo Comité Ejecutivo se reúne el lunes precisamente para dirimir la política de acuerdos tras los resultados electorales. En el máximo organismo entre congresos, el partido aprobará una resolución que marque los límites de la política de pactos de Pedro Sánchez.

Sin embargo, un 37,6 de los sondeados considera que los socialistas no deberían gobernar junto con Podemos y los nacionalistas, opción que es la deseable para un 29,4, mientras que un 33 por ciento no sabe o no contesta.

En Ferraz se saben decisivos tras dejar Albert Rivera la pelota en su tejado para favorecer, en una segunda votación, la investidura de Mariano Rajoy. Al día siguiente del 20-D, el líder de Ciudadanos aseguró que no pactaría con el Partido Popular pero que su partido se abstendría –después ofreció pactar con ambos un acuerdo de legislatura– y desafió a Pedro Sánchez a elegir entre una coalición con quienes quieren «romper España» –Podemos y los nacionalistas– o permitir la gobernabilidad del país al partido más votado, el PP. Según la encuesta que publicamos, el 38,8 por ciento no desea que el PSOE se abstenga en la sesión de investidura para favorecer la elección de Rajoy, un 37,2 no sabe o no contesta sobre el particular y un 24 por ciento sí querría que los socialistas permitieran dar vía libre a la segunda legislatura de Génova.

Una gran alianza entre PP y PSOE es la alternativa por la que se decanta un 7,4 por ciento de los ciudadanos. La sugirió discretamente el PP en el último tramo de la campaña electoral, aunque con la advertencia de que no podrían llegar a un pacto de gobierno con Pedro Sánchez al frente del PSOE, algo que no permitiría Mariano Rajoy. Esta opción quedó rota después de la entrevista que el presidente del Ejecutivo mantuvo con el líder de los socialistas el pasado miércoles. Según señalaron fuentes de La Moncloa al término del encuentro, Rajoy «no ve margen» para dialogar con el PSOE «sobre lo que realmente interesa ahora a los españoles». Sánchez insistió en que Ferraz no desea la celebración de nuevas elecciones. En consecuencia, en Moncloa creen que el líder socialista avanzaba así su intención de buscar una gran alianza de izquierdas para lograr su propia investidura.

Sea como fuere, urge un rápido desenlace por el bien de la estabilidad del país. Y es que la situación económica y el empleo, que han sido el caballo de batalla de los populares durante la campaña electoral –y eje de sus cuatro años de mandato recién cumplidos– preocupa a la mayoría de los españoles. En opinión de un 50,1 por ciento, la incertidumbre creada a raíz del mapa político que dibujó el 20-D será perjudicial para la economía, consideración que no comparte un 37,2.

No obstante, existe la sensación de que los partidos políticos alcanzarán finalmente un acuerdo para que haya Gobierno. Casi la mitad –el 48,9 por ciento– así lo piensa, por un 36,6 que no lo cree posible ahora mismo.

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